Paisajes.
Flora y fauna
El
río Iguazú tiene un recorrido
total de 1320 km hasta su desembocadura
en el río Paraná a 23 Km,
detrás de las cataratas. Enmarcado
por costas bajas, este río tiene
en la mayor parte de su recorrido, un
ancho que varía desde los 500 hasta
los 1.000 metros. Dentro del Parque Nacional,
se ensancha a unos 1.500 metros y se tuerce
hacia el sur para luego retomar hacia
el norte, formando una amplia U que contiene
en su desembocadura un abrupto desnivel
en el terreno, que da lugar a las cataratas
con imponentes caídas de agua.
En
su gran curva, una proliferación
de escollos, islotes y alargadas islas
fragmentan el río en numerosos
brazos. Al llegar al barranco, cada uno
de ellos da lugar a un salto, constituyendo
en su conjunto el gran abanico que son
las Cataratas del Iguazú.
En
la orilla del río Iguazú
y en las islas del delta crecen varios
árboles que necesitan mucha humedad.
Se encuentran diversas especies en ese
sitio: el curupay, el cupay, el laurel
blanco, el aguay y el ingá, como
así también el ceibo, cuya
flor ha sido declarada flor nacional argentina.
Debido
al clima se encuentran ciertas rarezas,
destacándose dos comunidades muy
especiales: el bosque de cupay, compuesto
por árboles de hojas caedizas que
al brotar son de color cobrizo, y los
pastizales de Paspalum lilloi, una gramínea
que crece entre las piedras del río.
Estas especies sólo se pueden encontrar
en esta región del país.
La
flora arbórea del Parque Nacional
Iguazú tiene más de 90 especies,
como el lapacho negro, que a fines del
invierno y antes de echar hojas se cubre
completamente de flores rosadas; el lapacho
amarillo y el ibirá pytá,
de flores amarillas; y una especie selvática
de ceibo con flores de color rojo-anaranjado.
En
algunos sectores de este Parque Nacional
se desarrolla una comunidad muy especial:
la selva de palmito y palo rosa. Este
último es un árbol que puede
sobrepasar los 40 metros de altura y tiene
tronco recto de hasta 2 metros de diámetro.
A su sombra y a la de otros grandes árboles,
crecen los palmitos, gráciles palmeras
cuyos troncos terminan en un cogollo comestible,
altamente codiciado, cuya extracción
causa la muerte de la planta.
Las
aves más características
de las Cataratas del Iguazú son
los vencejos de cascada. Estas atraviesan
volando los intersticios de las columnas
de agua de las cataratas, para posarse
sobre la pared rocosa, donde descansan
e incluso anidan.
En
el sector de las pasarelas es frecuente
encontrar grupos de coatíes, y
al tucán grande que es una de las
cinco especies de tucanes en el Parque.
En los senderos se puede observar una
gran variedad de mariposas. Muchas de
ellas tienen tonos amarillos con manchas
y dibujos negros. Se las ve en los lugares
donde se han formado charcos de agua,
debido a que absorben las sales disueltas
en estos.
Hacia
el mediodía, en las partes soleadas
de los senderos se pueden observar las
lagartijas del género Tropidurus,
trepando troncos y piedras para subirse
a las pasarelas y escaleras.
El Parque es un refugio en el territorio
nacional que alberga animales amenazados
de extinción como el yaguareté
o jaguar, el tapir, el ocelote, tiricas,
el oso hormiguero, pavas de monte como
la yacutinga, águilas selváticas
y el yacaré overo, entre otras.